Prevención

Prevención

La mejor prevención de las porfirias es el diagnóstico temprano tanto si se es paciente como portador asintomático.

Otras pautas de prevención son:

 

Para las porfirias agudas:

  • Conocer los factores desencadenantes de las crisis para tratar de evitarlas.
  • Llevar consigo el listado de medicamentos empleados y una placa o tarjeta que indique el tipo de porfiria.

Para las porfirias cutáneas:

  • Evitar la exposición a la acción del sol y prestar atención al cuidado de la piel.
  • Usar sombreros, guantes y ropa que protejan las zonas más vulnerables.
  • Utilizar gafas de sol o lentes especiales para evitar la fotofobia.
  • Emplear jabones con ph neutro y fotoprotectores solares de amplio espectro.

Ataques de Porfiria Hepática Aguda

Las estimaciones médicas apuntan que aproximadamente 5.000 personas experimentan uno o más ataques agudos de porfiria al año en Europa y Estados Unidos. 1.000 de estas personas padecen ataques frecuentes y graves.

¿Por qué se producen estos ataques?

0

En las personas con el defecto genético que causa la porfiria hepática aguda, una de las enzimas que interviene en el proceso de fabricación de hemo es deficiente.

0
Ciertos detonantes pueden afectar a este proceso y causar un incremento de la proteína ALAS1 (sintasa de ácido aminolevulínico).
0
Este incremento de ALAS1 conlleva una acumulación de intermediarios neurotóxicos –ácido aminolevulínico (ALA) y porfobilinógeno (PBG)– por todo el cuerpo.
0
ALA Y PGB son dañinos para las células nerviosas y causan los ataques y síntomas crónicos característicos de los pacientes con porfiria hepática aguda

Suscríbete a nuestra Newsletter Geep

Si quieres estar al día de todo lo que ocurre suscríbete a nuestra newsletter